Cuando el edén se resume a una simple letra, “K” cuenta entonces la más bella de las historias, para acompañarle en un descanso a medida.
Juntos hacemos vibrar el alma del Lodge K.
Pero en primer lugar, qué encarna “K”?
Si se remonta a la mitología egipcia, la Ka formaba parte del hombre, éste se proveía de ella desde su nacimiento. Era el símbolo de la fuerza vital mantenida, el principio de la vida y de la energía. El rey no podía proceder a los ritos importantes del culto sin su Ka. Si es duplicada, tendrá, potencia fundamental y procreadora del hombre, no se podía separarse de sus poderes. A menudo asimilado al alma, para alimentar su Ka, se le presentaban alimentos de los cuales extraía solo su esencia invisible y regeneradora. Incorporarse a su a Ka quería decir estar en paz con su alma.
Vengan descubrir el alma del Lodge K… Déjense llevar por un sueño de las mil y una noche… en el palmeral, el Lodge K un sueño hecho realidad.
Bañados en un joyero de verdor de una hectárea, acordando el lujo de lo auténtico a una comodidad moderna, los lodges le hunden en un universo de suavidad y meditación. La magia del sitio le invita a los sueños los más exóticos.
Cuatro lodges impregnados cada uno en una cultura y en una civilización diferente. Del arte egipcio al arte Deco pasando por el arte africano… Cuando el arte se junta a su estancia, eso merece una visita.